Consecuentemente, la Masonería, sin pretender exclusivismos y con la sola prerrogativa de sus antiguos títulos libertarios de los hombres y de los pueblos, cree oportuno recomendar que los estados y los gobiernos, ciñéndose a la ley y a la voluntad mayoritaria de sus pueblos e inspirándose en los ideales de libertad y de justicia, desarrollen planes y programas concretos de instrucción y cultura, de trabajo permanente y justamente remunerado, de comunicación material y social entre los pueblos, de nutrición y alimentación adecuadas, especialmente en la etapa de la niñez que es cuando más se requiere y sin las cuales no hay esperanzas de progreso y superación generacionales.”

"Y plantó Jehovah Dios un jardín en Edén, en el oriente, y puso allí al hombre que había formado. Jehovah Dios hizo brotar de la tierra toda clase de árboles atractivos a la vista y buenos para comer; también en medio del jardín, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal. Un río salía de Edén para regar el jardín, y de allí se dividía en cuatro brazos." (Génesis 2:8-10)

El delito de pertenencia a la masonería. La masonería es una asociación secreta organizada en logias, las cuales se relacionan de forma piramidal. Se suele admitir que fue fundada en 1717 en Londres, aunque la masonería afirma que sus orígenes son remotos, llegando incluso a atribuirse la construcción del primer Templo de Jerusalén bajo el rey Salomón.

La Masonería en Colombia nació hace más de 200 años de la mano de grandes personajes relacionados con la independencia como Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, ligada desde sus inicios a los pensamientos y corrientes liberales.