Es  muy conocida la historia que se cuenta que el dictador Franco quiso entrar en una logia masónica y lo intentó dos veces, esta historia cuenta que la primera ocasión siendo todavía teniente coronel en la logia Lukus, de Larache (si era coronel situado en Larache, 1912-1914), por otro lado se cuenta que lo intentó otra vez en Madrid en 1932 y que en ambas ocasiones fue rechazado por masones militares.

El Parlamento gallego acordó el pasado miércoles «reconocer y declarar la honorabilidad» de la masonería y «apostar el derecho de sus miembros a defender sus ideales» en la democracia española. El acuerdo, suscrito por unanimidad de todos los grupos, dio lugar a un debate fuertemente condicionado por las referencias a la memoria histórica y a una institución, discreta pero secular, contra la que se conjuró el régimen de Francisco Franco.