Poderosos e influyentes en la política, su poder oculto ha movido los hilos del país. Los masones llevan siglos de influencia en la política del país. Trabajan silenciosamente pero de una manera efectiva. Su momento de gloria fue en tiempos de la independencia con Simón Bolívar a la cabeza.

Cumplidos 131 años de la fundación de la logia masónica más antigua en vigencia en el país: la Aurora del Paraguay. Sus fundadores fueron Bernardino Caballero, José Segundo Decoud, Patricio Escobar, Christian Heisecke, entro otros.

El masón está obligado a obedecer la ley moral y por consiguiente sus actos deben ajustarse rigurosamente a su propia conciencia. Jamás podrá ser un ateo ni un dogmático o religioso. La tolerancia y el amor a sus semejantes deben estar presentes en todos los ángulos de su vida de relación. Debe ser hombre activo, estudioso, amante de la verdad y justo en sus conceptos y decisiones.

Solo en el cuarto de reflexiones y frente a los despojos mortales, el aprendiz de masón tiene su primera y más bella prueba del paso del hombre por la vida hacia el oriente eterno. Es decir, esa contradicción antagónica entre lo terrenal y humano y lo espiritual y sagrado.