En el Campo de' Fiori en Roma, hace cuatrocientos dieciocho años, en el fuego atizado por la ignorancia no se quemaba solamente el cuerpo de uno de los más brillantes hombres de todos los tiempos, se enviaba un mensaje de reproche a la ciencia por parte de la superstición y el dogma.

Y fueron la superstición y el dogma disfrazados de inquisición quienes juzgaron y ejecutaron al Nolano. El pensamiento irreverente y lúcido de Giordano Bruno trascendió su tiempo donde reinaba la oscuridad. Irreverente, porque puso a la Divinidad en cada uno de los seres, lúcido porque desconfiaba de las creencias lejanas a la razón.

En sus palabras:

"Porque las luces busqué de la verdad, No en vuestra falsa ciencia que el pensamiento abruma, Con dogmas y con mitos robados a otra edad, Sino en el libro eterno del Universo mundo".

Algunos amigos preguntaran ¿Por qué la Gran Logia de Colombia realiza un homenaje a Giordano Bruno? Y la respuesta al interrogante es que lo hacemos porque sin ser iniciado en los conocimientos de la masonería, Bruno en sus disertaciones refleja un pensamiento profundamente masónico. Para aquel genio todo es la emanación del uno, lo que en la masonería llamamos el Gran Arquitecto del Universo. Era parte de su método enseñar que recordar es entrar en la esencia de las cosas, es re cordis, volver a pasar por el corazón. Los masones en nuestro ritual, volvemos a recordar. Siendo esta una forma de impactar el subconsciente para hacer surgir las virtudes más elevadas. Intrínsecas en cada ser humano.

Al igual que en la masonería, Giordano Bruno encontraba en sus disertaciones científicas, signos y en los símbolos, una herramienta valiosa. Como mecanismo de asociación y apoyo en la imagen para el raciocinio meditativo. Son mándalas mentales con los que Bruno trataba de hacer entendible complejas estructuras y relaciones conceptuales.

Pero la mayor coincidencia de la masonería con él la encontramos en su pensamiento, el de un hombre de inquebrantable determinación. Que rechazó aceptar de forma pasiva la imposición de creencias que no estaban a la altura de su intelecto iluminado. Bruno se alza como el libre pensador que con libros y cátedras combatió valeroso para liberar a sus hermanos de época de las cadenas del oscurantismo y el ostracismo de la inteligencia.

Hoy los masones rendimos un homenaje a su memoria, para que las generaciones futuras valoren la filosofía de Giordano Bruno y reconozcamos en este gran hombre un ejemplo de virtud y carácter, un hermano al que podemos llamar un masón sin mandil.


M.·.R.·.G.·.M.·.
ALEXANDER ALARCÓN CAMACHO

Últimas noticias

De interés..

  • Week

  • Month

  • All

Sidebar 1