El término ética proviene de la palabra griega ethos, que originariamente significaba “morada”, “lugar donde se vive” y que terminó por señalar el “carácter” o el “modo de ser” peculiar y adquirido de alguien; la costumbre (mos-moris: la moral). 

La ética es tan antigua como el pensamiento humano, el debate interno entre lo correcto y lo equivocado ha estado presente en nuestras civilizaciones, en una búsqueda casi desesperada por encontrar una guía, una especie de brújula moral que nos muestre el camino de lo verdadero y honroso.

" Donde hay mucha luz, las sombras son más profundas."
Johann Wolfgang von Goethe

La masonería no ha sido indiferente a este hecho filosófico y moral. En cada uno de nuestro rituales podemos encontrar pista para ejercer una autentica ética masónica, que en una visión general puede traer enormes beneficios al mundo profano presa de una epidemia de corrupción a la cual no somos inmunes los masones. Estamos inmersos en los conflictos éticos de nuestro momento histórico pero tenemos varias columnas morales que sostienen nuestro templo simbólico y si las fortalecemos a través de la practica permanente y atenta de los principios éticos masónicos podremos ser ejemplo de rectitud y valores para los demás.

La ética masónica parte del V.·.I.·.T.·.R.·.I.·.O.·.L.·. ya que nace en nuestro amor por nosotros mismo, en la lealtad a mis principios. Es en el reconocer mis debilidades morales y en ver mis virtudes y valores que empiezo a reconocer que soy yo y mis convicciones las que me llevan a tomar las decisiones morales que a diario vivimos. En la iniciación se nos enseña que nuestra Augusta Orden tiene por objeto; el imperio de la virtud y que los masones estemos en capacidad de luchar contra las pasiones, la ignorancia, la ambición y el fanatismo, que estamos destinados a luchar con valor en contra de las tinieblas de la perfidia, el error y la corrupción.

En cada uno de nosotros QQ.·.HH.·. habitan la verdad y la mentira, la ambición y el amor por la humanidad; cada uno de ellos nos habla al oído tratando que tomemos una decisión equivocada o acertada, no para los demás sino para nosotros mismos, porque el primer traicionado soy yo al cometer un acto que falte a la ética masónica.

No por mucho estudiar masonería se puede comprender la profundidad de su ética, esta es un proceso interno que se ayuda del intelecto pero tiene sus bases en la profundidad insondable del libre pensamiento. No puedo ser un buen masón solo porque sé de masonería, no se puede ser un buen masón si no se es leal, fraterno y honrado.

La ética masónica exige una integridad que va más allá de lo teórico y se expresa en las acciones que a diario el masón realiza para demostrar que tiene: Valor, Lealtad, Virtud, Trasparencia, Honestidad, Voluntad, Cordura, Sobriedad, Honradez, Ecuanimidad, Imparcialidad, Benevolencia, Indulgencia, Tolerancia, Dignidad, Heroísmo y Discreción.

Son muchas cualidades las que nos exige la ética masónica, pero son las necesarias para los hombres libres que por medio de la iniciación han dado un paso adelante en su proceso de perfeccionamiento interior. Esta lista empieza con el valor, y no es fortuito ya que la ética masónica empieza con ejercerla, por tener la voluntad para ser una persona excepcional, que se pare por encima de la mentira, la envidia, la deslealtad y la desobediencia a nuestros Antiguos Uso y Costumbres.

Hablamos al comienzo de una brújula moral y la verdad es que la masonería nos la brinda al recordarnos que cada acto, cada palabra, cada pensamiento que realicemos puede ser medido por el triple rasero, y estos mis QQ.·.HH.·. nos permitirá ver si mis acciones dentro y fuera la logia son acordes con la ética masónica, solo debo preguntarme esto que voy hacer, a decir a pensar ¿Es útil? ¿Es bueno? ¿Es verdadero? Y yo agregaría uno más ¿Es fraterno? Mis QQ.·.HH.·..

 

Gran Logia de Colombia con sede en Bogotá
M.·.R.·.G.·.M.·. Alexander Alarcón Camacho

Últimas noticias

De interés..

Sidebar 1